El suicidio, una tragedia silenciada
SERGIO SINAY/ LA DIMENSIÓN HUMANA
Mientras los casos aumentan, surge una pregunta ineludible: ¿qué lleva a una persona a perder las ganas de vivir? Una reflexión dolorosa, pero necesaria.
9 de diciembre de 2025
La principal causa de muertes violentas en la Argentina no son los homicidios, los femicidios, ni los accidentes viales. Son los suicidios. Durante 2024 (últimas cifras oficiales), según un informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad, 4.249 personas se quitaron la vida en todo el país. Más las que no se denunciaron o no se catalogaron como suicidios pese a serlo. Una de ellas cada dos horas y cuatro minutos. A su vez el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS), reveló que, en promedio, 22 personas intentan matarse cada día, sin lograrlo.
Estas cifras, que no tienen antecedentes, crecieron un 30% desde 2017. Varios estudios muestran que, tomando como punto de partida 2010, este fenómeno se ha expandido de manera inquietante entre adolescentes y jóvenes, en paralelo al uso desbocado y descontrolado de las redes sociales. En paralelo los registros de depresión y consumo de ansiolíticos, psicotrópicos y antidepresivos, muchos de ellos sin prescripción médica, por simple automedicación u ofrecimiento de amigos o familiares, es, en sí, una suerte de extendida y muy peligrosa adicción.
Náufragos en el absurdo
Aunque se la suele enfocar casi exclusivamente como un problema de salud mental (y de hecho lo es), la cuestión del suicidio va más allá de eso, y con raíces muy profundas. Cuando se las analiza es posible comprobar su estrecha relación con la atmósfera de los tiempos que vivimos. En 1942, Albert Camus (1913-1960), nacido en Argelia de padres inmigrantes franceses, premio Nobel de literatura y autor de novelas, ensayos y obras de teatro que son auténticos clásicos de indagación moral, como El extranjero, La Peste, La caída, Los justos, Las bodas, Calígula entre otras, publicó El mito de Sísifo, uno de los más trascendentes ensayos filosóficos del siglo veinte. Comienza así: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio”.
Camus, un pensador existencialista esencial, consideraba que somos arrojados al mundo para vivir una vida sin sentido en un universo que funciona sin propósito. Somos criaturas que deambulan a la deriva sumergidas en el absurdo. El tema del absurdo existencial recorre toda su obra. Camus no creía en la posibilidad de una salvación externa, como serían las creencias religiosas o metafísicas. A la vez pensaba que si nos entregamos resignados y apáticos la vida solo sería un absurdo.
“Levantarse, escribe, salir a la calle, cuatro horas en el trabajo, almorzar, otras cuatro horas de trabajo, cenar, dormir, y así toda la semana, todo vivido al mismo ritmo. La mayor parte del tiempo es fácil seguir este camino, pero un buen día el ‘para qué’ de todo esto nos sobrecoge y empieza a estar matizado por una fatiga teñida por el asombro. (…) Llegamos así a la muerte y a nuestra actitud ante ella”. Vivimos como si no supiéramos que vamos a morir, dice Camus, que solo los otros morirán, tratando de escapar así del absurdo.
La pregunta fundamental
Plantado en el existencialismo, Camus insistía en que cada uno de nosotros es responsable de la vida que le ha tocado, que tiene que asumirla y, para que esta no sea solamente una manifestación del absurdo, tiene el deber moral de encontrarle un sentido. Sísifo, había sido condenado por los dioses a llevar una piedra cuesta arriba, ver cómo esta se derrumbaba antes de la cima y volver a empezar. Sabía que jamás llegaría con la piedra a la cumbre, pero no cejaba en el empeño. Del mismo modo, escribe Camus en su ensayo, aun sabiendo que vamos a morir, queremos vivir. “En el apego de un hombre a su vida hay algo más fuerte que todas las miserias del mundo”, se lee en El mito de Sísifo. “Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es responder a la pregunta fundamental de la filosofía”.
Camus apuesta a la mayor de las rebeldías que un ser humano puede demostrar: la de vivir pese a todo, la de no dejarse vencer por el absurdo, la de hacer que su paso por la vida (que, por mucho que dure, siempre será breve) deje una huella. Sísifo no es un héroe trágico, afirma. Es un rebelde, elige por sí mismo seguir intentando llevar la piedra a la cumbre aun sabiendo que no lo logrará. En ese intento hay un sentido, hay una respuesta a la pregunta sobre la razón de la vida. Quienes se suicidan, afirma Camus, confiesan que han sido sobrepasados por la vida.
El sentido de la existencia se resume en un propósito, decía Viktor Frankl, el médico y pensador austríaco que, como Sísifo, no cejó pese a estar cuatro años en campos de concentración y perder allí a toda su familia. Autor de El hombre en busca de sentido, Frankl sentenció: “Se trata de vivir para algo y vivir para alguien”.
La pregunta por la vida
Las dolorosas cifras del suicidio en nuestro país y nuestro tiempo hablan de un mundo en donde el vacío existencial ha ido anestesiando la búsqueda de sentido. En el que unos huyen de responderle a la vida encerrándose en pantallas y adicciones, mientras otros son arrojados fuera de un sistema que no admite “perdedores”, que exige éxito, fama, productividad, que invierte en tecnologías que no mejoran la vida en su sentido más profundo, que sólo la hacen más cómoda. Una cultura en la que sobran incentivos y tentaciones materiales (aunque muchos no las alcancen) y faltan esperanza y amor, dos poderosos factores que Camus ponderaba.
Acaso si pudiéramos preguntarle a quien se suicida cuál es la razón de su decisión, nos diría que no desea morir, pero que no soporta más vivir de esta manera. Si entre todos, cada uno desde sus espacios y funciones laborales, profesionales, familiares, parentales y ciudadanas, construyéramos respuestas de sentido frente al absurdo, posiblemente las perturbadoras cifras serían otras. Cifras de vida y no de muerte.
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📅 Publicado el 2025-10-16 10:42:57
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VOZ
DESDETREINTAYTRESYMONTEVIDEOMUESTRAARTISTICASENSORIAL
100%INCLUSIVAPARQUEDELAAMISTADSÁBADO 18DEOCTUBRE 15HORAS
La imagen es un cartel promocional para una muestra artística sensorial e inclusiva que se realizará en el Parque de la Amistad, el sábado 18 de octubre a las 15 horas. El fondo tiene colores vivos y difuminados en tonos azul, rojo, amarillo y verde que transmiten una atmósfera creativa y alegre. En la esquina inferior derecha aparece una pequeña obra de arte que muestra tres figuras circulares amarillas, similares a flores, sobre un fondo azul. El texto es claro y está escrito en blanco.
📅 Publicado el 2025-10-15 22:54:48